
MARATÓN UNA LEYENDA, VIVA
El primer maratón de los Juegos Olímpicos de la era moderna se celebró en 1.896. El circuito es básicamente el mismo en el que Abel Antón y Martín Fiz lograron las dos primeras posiciones en el Campeonato del Mundo celebrado en el año 1.997. Y es, también, el circuito que se ha utilizado en los Juegos Olímpicos de Atenas de 2.004.
Alicientes no le faltan por tanto, a ese recorrido. Al entrar en el viejo, clásico y mítico estadio de Panathinakos, uno puede sentirse una mezcla de Filípides, Spiridon Louis y Abel Antón.
El recorrido es duro y desangelado. De todas formas un maratoniano que se precie debe correrlo al menos una vez en su vida para rendir culto a los orígenes de la prueba atlética más popular de nuestros días, en todas las culturas y países.
Un poco de historia
El soldado ateniense Filípides, a pesar de su figura no es más que un mito, alrededor del cual flotan muchas incógnitas y contradicciones. La carrera atlética que hoy conocemos como maratón nace en la Grecia Clásica, pero no por sus legendarios Juegos Olímpicos, en los que la carrera más larga no superaba los tres kilómetros y medio, sinó por la controvertida figura del mencionado soldado Filípides.
Situémonos ya en la historia de Filípides: La Asamblea Ateniense envió un mensajero a Esparta para solicitar ayuda en la lucha que sostenían con el ejército Persa. Tenía que recorrer unos 240 kilómetros a través de unas montañas ásperas y duras, sin comida, con calzado ligero y sin mapas ni carteles sólo con una pequeña arma para defenderse.
Tras 36 horas corriendo, Filípides entró en Esparta y fué recibido por sus generales que ese día estaban celebrando una fiesta en honor de Apolo y que durante su celebración no podían combatir, ni comerciar por lo menos hasta el final de la fiesta, cuando hubiese luna llena.
Desalentado Filípides rehizo el camino y volvió corriendo a Atenas para comunicar la mala noticia. Para dar la noticia, entre la ida y la vuelta se calcula que corrió entre once o doce maratones modernos....
Tras la vuelta el general Milcíades tenía que decidir si esperaba la ayuda espartana o atacaba por sorpresa a los persas. El futuro de la civilización griega dependía de esa decisión. A pesar de la inferioridad numérica y del riesgo que suponía decidió atacar. De madrugada los soldados atenienses bajaron a la bahía donde los persas dormían. El efecto sorpresa fue decisivo. Los atenienses obtuvieron en la Playa de Maratón una victoria que se hizo famosa. La victoria fue muy importante desde el punto de vista político y social para el futuro de la humanidad, puesto que una cultura tan rica como la ateniense pudo tener 100 años de paz y libertad, que le permitieron consolidar su democracia .
En aquella época surgió la filosofía de Atenas, con Sócrates, Platón y Aristóteles y la arquitectura que tuvo su punto culminante en la Acrópolis ateniense. Todo eso no hubiera sido posible sin la victoria contra los persas.
El Mito de Filípides
El historiador Herodoto fue el primero en escribir sobre la batalla de Maratón y mencionó al soldado Filípides como el encargado de dar la noticia de la victoria a Atenas. Quinientos años después otro historiador profundizó en la historia y nos dice que el portador de esa noticia fue un mensajero llamado Euclides , que recorrió los 40 kilómetros que separan Maratón de Atenas.
Posteriormente surge otro historiador que dice que el portador de la noticia fue Filípides y no Euclides. De esta forma el mensajero que en principio había ido a Esparta se convierte en héroe. Lo único claro es que un mensajero salió de Maratón y murió después de llegar a Atenas y pronunciar las famosas palabras '' ¡Alegraos, hemos ganado!''.
La historia es muy bonita, pero desde el rigor histórico es poco probable que el ejército Utilizara un hombre que recientemente había estado cuatro días corriendo para llevar un mensaje importante a Esparta y luego lo volvieran a enviar a dar la noticia de la victoria a Atenas.
El maratón hoy
Fue el Barón de Coubertín el creador de la adaptación moderna de los Juegos. Uno de sus asesores , Michel Breal, preparó una carrera de unos 40 kilómetros en honor de Filípides y la bautizo como ''Maratón''.
El primer campeón olímpico fue Spiridon Louis, que todavía mantiene el record de diferencia con respecto del segundo clasificado con mas de siete minutos de diferencia. En todas las ediciones de los juegos se ha celebrado esta prueba, aunque los maratones populares tardaron bastante más tiempo en aparecer, con la excepción de la ciudad norteamericana de de Boston que celebró su primer maratón al año siguiente del inicial de los primeros juegos es decir en 1.897, carrera que se ha venido celebrando ininterrumpidamente desde entonces.
La distancia actual 42,195 km. o 26 millas y 385 yardas, no tiene su origen en 1.896, sino en 1.908, durante los Juegos de la Cuarta Olimpiada de la Era Moderna, disputados en Londres.
La salida se dió en el Castillo de Windsor para que los nietos del rey de Inglaterra pudieran verla desde sus habitaciones.
La llegada estaba naturalmente en el Estadio Olímpico, delante del palco real, donde todos los espectadores pudieron ver la dramática llegada de Dorando Pietri. La distancia exacta de ese recorrido fúe de 42.195 kms. que ya ha quedado homologado como distancia oficial.
Hoy en día miles y miles de personas recorren esa distancia en todos los continentes y países.
Quienes si homenajean a Filípides cada año son los participantes en la Spartathlon, carrera mítica que recrea el viaje de este soldado desde Atenas a Esparta en busca de ayuda. Su dureza y distancia impide que sea multitudinaria, como se merece nuestro héroe.
Maratones olímpicos con historia
Londres. 1.908 . Dorando Pietri entra dando tumbos en el estadio, hasta que finalmente sucumbió desvaneciéndose a pocos metros de la llegada. La ayuda que recibió por parte de uno de los jueces invalido su victoria, a pesar de ser el primer clasificado. No obstante tanto impacto su hazaña que al día siguiente la reina Alexandra le premió con una copa de oro idéntica a la del ganador , (Hayes),
Estocolmo. 1.912. Sería difícil batir el record del japonés Shizo Kanaguri.
Tras sentirse cansado en el transcurso de la carrera entró en una casa donde le invitaron a comer y recuperarse. No avisó a nadie, se quedó allí todo el día y posteriormente viajó a su país, Japón. En 1.967 el maratoniano nipón volvería a Estocolmo para completar el recorrido desde la casa donde fue acogido. Así culminó el maratón más largo de la historia olímpica ¡55 años!.

Helsinki 1952. En este maratón hizo aparición todo un prodigio de la naturaleza, el atleta que pasaría a ser conocido como '' La locomotora Humana'': Emil Zatopek.
Ningún atleta ha logrado desde entonces igualar a este checo que, tras conseguir el oro en 5.000 y 10.000 metros, se enfrentó a los 42.195 kms. por primera vez en su vida logrando también el oro en esta distancia.
Maratones olímpicos con historia
Londres. 1.908 . Dorando Pietri entra dando tumbos en el estadio, hasta que finalmente sucumbió desvaneciéndose a pocos metros de la llegada. La ayuda que recibió por parte de uno de los jueces invalido su victoria, a pesar de ser el primer clasificado. No obstante tanto impacto su hazaña que al día siguiente la reina Alexandra le premió con una copa de oro idéntica a la del ganador , (Hayes),
Estocolmo. 1.912. Sería difícil batir el record del japonés Shizo Kanaguri.
Tras sentirse cansado en el transcurso de la carrera entró en una casa donde le invitaron a comer y recuperarse. No avisó a nadie, se quedó allí todo el día y posteriormente viajó a su país, Japón. En 1.967 el maratoniano nipón volvería a Estocolmo para completar el recorrido desde la casa donde fue acogido. Así culminó el maratón más largo de la historia olímpica ¡55 años!.
Helsinki 1952. En este maratón hizo aparición todo un prodigio de la naturaleza, el atleta que pasaría a ser conocido como '' La locomotora Humana'': Emil Zatopek.
Ningún atleta ha logrado desde entonces igualar a este checo que, tras conseguir el oro en 5.000 y 10.000 metros, se enfrentó a los 42.195 kms. por primera vez en su vida logrando también el oro en esta distancia.
Mediada la prueba, cuando iban destacados un pequeño grupo de atletas, Zatopek iba tan cómodo que les preguntó a sus acompañantes si no era el momento de ir un poquito más deprisa. Poco a poco se fue despegando de ellos para lograr el triunfo de una manera clara.
Roma 1960. Un desconocido etíope de 29 años, ausente de la lista de favoritos, logró la victoria junto con el record mundial de la prueba 2h.15'16'', corriendo descalzo por las calles de la ''Ciudad Eterna''. El público ignoraba que este hombre era un sargento de la guardia imperial de Haile Selassie: Abebe Bikila, uno de los atletas que ha logrado el oro en dos maratones olímpicos, Roma 1.960 y Tokio 1.964. El otro atleta que lo ha conseguido es Vlademar Cierpinski .
Atlanta 1996. Un grupo numeroso de 22 atletas se mantenía a paso firme por el kilómetro 30, De repente el sudafricano Thugwane impuso un brusco cambio de ritmo. Cuando se produjo la selección final, un fallo táctico hizo que Martín Fiz reaccionara demasiado tarde y en el km. 37 la diferencia era de 22 segundos, sería demasiado tarde: ya no podría dar caza al grupo de cabeza a pesar de ser el gran favorito para el triunfo. No obstante logró un nada desdeñable cuarto puesto.